No es sólo el velo
El 13 de septiembre fue asesinada en Irán la joven Mahsa Amini, de 22 años, tras ser detenida por la Policía de la Moral mientras vacacionaba con su familia en Teherán, por no llevar bien puesto el velo islámico. El hiyab es el velo que cubre la cabeza y el cuello de las mujeres musulmanas y que, en Irán, deben llevarlo obligatoriamente por ley a partir de los siete años. Aunque las autoridades alegan que murió por complicaciones ajenas al arresto, existen pruebas que demuestran lo contrario.

El caso de Mahsa forma parte de una larga historia de muertes en manos de la policía, que expone las reglamentaciones extremas que vulneran los derechos humanos de las mujeres iraníes. El Estado ejerce un control estricto sobre sus cuerpos pero no es el único culpable: esta degradante legislación impulsó a matones y agentes parapoliciales a abusar de sus responsabilidades acosando y agrediendo a las mujeres en público.
El debate no es si usar el velo o no, se trata de la libertad de elección: el derecho a decidir qué llevar sin miedo a ser hostigadas, agredidas, amenazadas o encarceladas. Las protestas nacen desde la valentía y la injusticia, encarnadas en la rabia contra un régimen restrictivo y patriarcal que padecen desde hace 43 años. Expresamos nuestro apoyo sin analizar la causa específica de su muerte, porque el problema se origina en una detención injustificada. Con un régimen que atenta contra mujeres que simplemente coexisten en el espacio público, la violencia se legitima y promueve desde las autoridades. Así intentan someterlas a la oscuridad, la explotación, la opresión y la exclusión.
Las protestas de las últimas semanas son un suceso inédito en los últimos años, por la magnitud y por su resistencia pese a la represión. La primera manifestación fue durante el entierro y fue disuelta por la policía mediante gases lacrimógenos. Desde entonces, las luchas trascendieron las fronteras, con miles de mujeres en el mundo quitándose el hiyab, lanzándolo al fuego o cortándose el pelo. El símbolo son los nombres y las fotos de las tantas iraníes violentadas, que constituyeron un movimiento social con cientos de demandas que ya apunta a la necesaria caída del régimen.

Fuente: Bigbang! News
Como comunidad internacional no acompañamos como deberíamos a estas mujeres que exhiben su identidad y con ello su vida, encaminadas hacia la conquista de su futuro. En ese recorrido anhelando alcanzar la democracia y la libertad, son de suma importancia las expresiones del resto del mundo en defensa pero también en repudio para que estos regímenes autoritarios cesen estas despreciables acciones. No es solo el velo, ya que el control sobre sus cuerpos y vidas no solo se limita a la vestimenta, sino que es una de las formas de opresión más visibles que padecen, porque incita a la violencia. Vértigo resalta las valientes acciones de quienes luchan contra estas leyes y exige a las autoridades iraníes la excarcelación de quienes defienden los derechos de las mujeres. (C)



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