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El país donde nadie es culpable

Foto del escritor: JUAN IGNACIO DE REZENDES
JUAN IGNACIO DE REZENDES
15 nov 2022
2 min de lectura




El 6 de octubre, el estadio de Gimnasia y Esgrima de la Plata debía ser sede del último partido de la fecha 23 de la Liga Profesional. Los triperos asistieron al Bosque para ver a su equipo pelear por la punta, pero se encontraron con el horror, la desidia y una brutal represión. La policía bonaerense comandada por Sergio Berni disparó toneladas de balas de goma y gases lacrimógenos. Y terminó con la vida de un hincha: César “Lolo” Regueiro.


Quienes conocen del tema aseguran que la tragedia podría haber sido mayor, pero fundamentalmente evitable. Fanáticos que huyen del gas lacrimógeno y se encuentran con policías que disparan al pecho. Otros intentan salir y se topan con puertas cerradas. Minutos después de la tragedia, el “Soldado” Berni dio cátedra de cómo mantener una soberbia impoluta ante una desgracia. Se refirió al asesinato de Regueiro como una muerte “evitable”. Con el afán de desligarse del problema, el ministro declaró: “La responsabilidad la tiene el que organiza el evento”.


Por su parte, algunos hinchas del Lobo le exigieron al presidente Gabriel Pellegrino que se haga cargo. El titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe), Eduardo Aparicio, intentó centrar el foco en una posible sobreventa de entradas. En un principio hablaba de 10000 entradas de más, luego bajó el número a 4000. Los hinchas aseguran que había entre 500 o 1000 personas afuera del estadio al comienzo del partido. La farsa de Aparicio parece derrumbarse.


En el encuentro inicial de la Jornada 24 de la Liga Profesional, Barracas y Sarmiento, los jugadores de Sarmiento de Junín posaron en la foto con un cartel que decía "Recuperemos la fiesta del fútbol. Es responsabilidad de todos". Al día siguiente, los jugadores de Gimnasia saltaron al campo de juego con una remera negra con la leyenda "No fueron incidentes. Fue represión."


@gimnasiaoficial – Vía Twitter


Se rumorea la posibilidad de que el accionar policial haya tenido que ver con un ajuste de cuentas entre bandos de la policía. La crónica marca que en los días previos al partido cambió el jefe de la Departamental de La Plata. Aún no hay nada claro. En su declaración, Nahuel Falcón, policía que disparó al camarógrafo de TycSports, dijo que no veía a dónde apuntaba. El video lo desmiente.


Oscar Ruggeri indicó el viernes en ESPN F90 que el partido debería haberse jugado en el Estadio Único de La Plata. La última muerte de un hincha visitante en un estadio sucedió allí mismo, en 2013. Lo mató la policía. Su nombre era Javier Gerez. Tras el hecho, tres efectivos policiales fueron apartados de su cargo: Roberto Lezcano, Víctor Bacuco y Jorge López. Los testigos y las cámaras no pudieron comprobar la culpabilidad de López. Al día de hoy, la causa está archivada. Su familia continúa con el pedido de justicia. En la tragedia del Bosque, el registro audiovisual y testimonial es extenso. El reclamo es el mismo: justicia. Lo que constituye una odisea en un país donde nadie es culpable.


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