Preocupación por el avance de la ultraderecha en Italia

El partido conservador Hermanos de Italia, encabezado por Giorgia Meloni, ganó las elecciones el pasado 25 de octubre para la renovación del parlamento. Hay múltiples motivos que nos permiten hacer énfasis en la preocupación que suponen los resultados de esta elección, ya que Meloni no posee antecedentes en cargos políticos que la posicionen como una experta en materia de gobernanza, como por ejemplo para sobrellevar la crisis económica y, en consecuencia, la pobreza. En una elección con la participación más baja de la democracia, la líder y su coalición lograron revivir los valores de la derecha radical italiana bajo el lema fascista “Dios, patria y familia”. Será la primera ministra más ultraderechista del país luego del derrocamiento de Benito Mussolini en 1943.
La líder sostiene y difunde un discurso de odio preocupante, es opositora a los derechos sociales que le permiten a los ciudadanos vivir su sexualidad con libertad. La comunidad LGBTIQ+ de Italia y el mundo está en alerta, por el temor a que se adopten políticas que vayan en contra de la lucha por la igualdad. Esta retórica anti derechos es fundamentada en la relación con el catolicismo y el rol de la familia tradicional en Italia. Ya es de público conocimiento el repudio de la mandataria al derecho del aborto y a la adopción en parejas del mismo sexo, lo que considera antinatural. “Sí a las familias naturales, no al lobby LGTB, sí a la identidad sexual, no a la ideología de género, sí a la cultura de la vida, no al abismo de la muerte”, expresó Meloni en campaña.
Los vínculos del partido ganador con el neofascismo son de gran preocupación y datan de hace mucho tiempo cuando simpatizantes de Mussolini fundaron, luego de la Segunda Guerra Mundial, el Movimiento Social Italiano (MSI) que derivó en la posterior creación de Hermanos de Italia. En los últimos días ha circulado en la red un video de Giorgia Meloni con 19 años, en el que reivindica y declara su admiración por la figura de Mussolini, a pesar de las atrocidades cometidas por el dictador. "Para mí fue un buen político. Todo lo que hizo, lo hizo por Italia", lo elogiaba en aquella época.
Las últimas elecciones europeas marcan una tendencia hacia nuevos políticos extremistas de derecha con un discurso individualista y anti inmigratorio. El fundamento es el sentimiento nacionalista de recuperar a los países de la crisis económica, de la que pretenden responsabilizaran a los no europeos y pobres. Dentro del partido, se encuentran políticos que podrían poner en peligro el ejercicio de la democracia en elecciones libres y justas en Italia. Aquí, del otro lado del Océano, desde Vértigo Periodismo repudiamos fervientemente los dichos que cuestionen todo orden constitucional que signifique un retroceso en materia de derechos humanos. Esto se debe a que entendemos al discurso y al poder en constante relación, y consideramos que generar un clima político negacionista es peligroso para el desarrollo pleno de los ciudadanos.




Comentarios